EVAP-1
Termodinámica
La termodinámica (del griego “thermo”, que significa “calor” y “dínamis”, que significa
“fuerza”) es la rama de la física que describe los estados de equilibrio a nivel
macroscópico. Constituye una teoría fenomenológica, a partir de razonamientos deductivos, que estudia
sistemas reales, sin modelizar y sigue un método experimental. Los
estados de equilibrio se estudian y definen por medio de magnitudes extensivas tales como la energía interna, la entropía, el volumen o la composición molar del sistema, o por medio de magnitudes no extensivas
derivadas de las anteriores como la temperatura, presión y el potencial
químico; otras magnitudes, tales como la imanación,
la fuerza electromotriz y las asociadas con la mecánica de los medios continuos en general también pueden tratarse por
medio de la termodinámica.
Historia de la Termodinámica:
La
historia de la termodinámica como una disciplina científica
generalmente comienza con Otto Von Guericke quien, en 1650 diseño y construyo
la primera bomba de vacío, para demostrar la existencia del vacío y
refutar así la teoría de Aristóteles. Poco después en 1656,
el físico y químico inglés Robert Boyle en
coordinación con el científico también inglés Robert Hooke crearon
la bomba de aire. Usando esta bomba Boyle y Hooke notaron
una correlación entre presión, temperatura y volumen. Entonces, la
ley de Boyle fue formulada, que establece que la presión y el volumen son
inversamente proporcionales. Luego, en 1679, basado en estos conceptos, un
asociado de Boyle llamado Denis Papin construyó el digestor a vapor, que era un
recipiente cerrado con una tapa hermética que confinaba el vapor
hasta que una alta presión fuese generada.
En 1798, Thompson demostró la conversión del trabajo mecánico en calor.
Los
conceptos fundamentales de capacidad calorífica y calor latente, que fueron
necesarios para el desarrollo de la termodinámica, los desarrollo el profesor
Joseph Black en la universidad de Glasgow.
En la misma universidad, James Watt se propuso estudiar la magnitud del calor puesto en funcionamiento de la máquina, esto permitiría estudiar su rendimiento. Los aportes de Watt para mejorar el rendimiento de las máquinas fueron muchos, también acuñó el termino trabajo de fuerza.
En agosto de 1807 Robert Fulton puso en funcionamiento el primer barco de vapor de éxito comercial y en 1819 el buque de vapor norteamericano Savannah realizaba el primer viaje transatlántico.
George Stephenson fue el primero que logro instalar una máquina de vapor en un vehículo terrestre, dando inicio a la era del ferrocarril.
Todos
estos trabajos llevaron a Sadi Carnot (considerado como "el padre de la
termodinámica") a publicar "Reflexiones
sobre la potencia motriz del fuego" un discurso sobre
el calor, poder, energía y eficiencia térmica que marcó el
inicio de la termodinámica como ciencia moderna.
En 1847,Joule formuló la ley de la conservación de la energía que afirma que la cantidad total de energía de cualquier sistema físico aislado permanece invariable con el tiempo, aunque dicha energía puede transformarse en otras formas de energía; en resumen:
"la energía no puede crearse ni
destruirse, solo puede cambiar de una forma a otra."
El
primer libro considerado de termodinámica fue escrito en 1859 por William
Rankine, originalmente formado como físico e ingeniero civil
y mecánico en la universidad de Glasgow. La primera y segunda ley de la
termodinámica surgieron simultáneamente en 1850, principalmente de los
trabajos de William Rankine, Rudolf Clausius y William Thomson (Lord Kelvin).
Durante
los años de 1873-76 el físico matemático Josiah Willard Gibbs, publicó
una serie de tres documentos, siendo el más conocido "Sobre el equilibrio de las
substancias heterogéneas", en la que demostró como
los procesos termodinámicos, incluyendo las
reacciones químicas, pueden
ser gráficamente analizados al estudiar la energía, entropía,
volumen, temperatura y presión en los sistemas termodinámicos,
de tal manera, se puede determinar si un proceso ocurrirá espontáneamente.
Leyes de la termodinámica
Principio cero de la termodinámica
Este principio o ley cero, establece que existe una
determinada propiedad denominada temperatura
empírica θ, que es común para
todos los estados deequilibrio termodinámico que
se encuentren en equilibrio mutuo con uno dado.
En palabras llanas: «Si pones en contacto un objeto con menor
temperatura con otro con mayor temperatura, ambos evolucionan hasta que sus
temperaturas se igualan».
Tiene una gran importancia experimental «pues permite construir
instrumentos que midan la temperatura de un sistema» pero no resulta tan
importante en el marco teórico de la termodinámica.
El equilibrio
termodinámico de un sistema se
define como la condición del mismo en el cual las variables empíricas usadas
para definir o dar a conocer un estado del sistema (presión, volumen, campo
eléctrico, polarización, magnetización, tensión lineal, tensión superficial,
coordenadas en el plano x, y) no son dependientes del tiempo. El tiempo es un
parámetro cinético, asociado a nivel microscópico; el cual a su vez está dentro
de la físico química y no es parámetro debido a que a la termodinámica solo le
interesa trabajar con un tiempo inicial y otro final. A dichas variables
empíricas (experimentales) de un sistema se las conoce como coordenadas térmicas y dinámicas del sistema.
Este principio fundamental, aún siendo ampliamente aceptado, no
fue formulado formalmente hasta después de haberse enunciado las otras tres
leyes. De ahí que recibiese el nombre de principio cero.
Primera ley de la termodinámica
También conocida como principio de conservación
de la energía para la
termodinámica, establece que si se realiza trabajo sobre un sistema o bien éste
intercambia calor con otro, la energía
interna del sistema cambiará.
Visto de otra forma, esta ley permite definir el calor como la
energía necesaria que debe intercambiar el sistema para compensar las
diferencias entre trabajo y energía interna. Fue propuesta por Nicolas Léonard Sadi Carnot en 1824,
en su obra Reflexiones sobre
la potencia motriz del fuego y sobre las máquinas adecuadas para desarrollar
esta potencia, en la que expuso los dos primeros principios de la
termodinámica. Esta obra fue incomprendida por los científicos de su época, y
más tarde fue utilizada por Rudolf
Clausius y Lord Kelvin para formular, de una manera
matemática, las bases de la termodinámica.
La ecuación general de la conservación de la energía es la
siguiente:
Que aplicada a la termodinámica teniendo
en cuenta el criterio de signos termodinámicos,
queda de la forma:
Donde U es la energía
interna del sistema (aislado), Q es la cantidad de calor aportado al sistema y
W es el trabajo realizado por el sistema.
Esta última expresión es igual de frecuente encontrarla en la
forma ∆U = Q + W. Ambas
expresiones, aparentemente contradictorias, son correctas y su diferencia está
en que se aplique el convenio de signos IUPAC o el Tradicional.
Segunda ley de la termodinámica
Esta ley marca la dirección en la que deben llevarse a cabo los procesos termodinámicos y, por lo tanto, la imposibilidad de
que ocurran en el sentido contrario (por ejemplo, que una mancha de tinta
dispersada en el agua pueda volver a concentrarse en un pequeño volumen).
También establece, en algunos casos, la imposibilidad de convertir
completamente toda la energía de un tipo a otro sin pérdidas. De esta forma, la
segunda ley impone restricciones para las transferencias de energía que
hipotéticamente pudieran llevarse a cabo teniendo en cuenta sólo el primer
principio. Esta ley apoya todo su contenido aceptando la existencia de una
magnitud física llamada entropía,
de tal manera que, para un sistema aislado (que no intercambia materia ni
energía con su entorno), la variación de la entropía siempre debe ser mayor que
cero.
Debido a esta ley también se tiene que el flujo espontáneo de
calor siempre es unidireccional, desde los cuerpos de mayor temperatura hacia
los de menor temperatura, hasta lograr un equilibrio térmico.
La aplicación más conocida es la de las máquinas térmicas, que
obtienen trabajo mecánico mediante aporte de calor de una fuente o foco
caliente, para ceder parte de este calor a la fuente o foco o sumidero frío. La
diferencia entre los dos calores tiene su equivalente en el trabajo mecánico
obtenido.
Existen numerosos enunciados equivalentes para definir este
principio, destacándose el de Clausius y el de Kelvin.
Enunciado de Clausius
En palabras de Sears es: «No es posible ningún proceso cuyo único resultado sea la extracción de calor de un recipiente a una cierta temperatura y la absorción de una cantidad igual de calor por un recipiente a temperatura más elevada».
Enunciado de Kelvin—Planck
Es imposible construir una máquina térmica que, operando en un ciclo, no produzca otro efecto que la
absorción de energía desde un depósito, con la realización de una cantidad
igual de trabajo. Sería correcto decir que "Es imposible construir una
máquina que, operando cíclicamente, produzca como único efecto la extracción de
calor de un foco y la realización equivalente de trabajo". Varía con el
primero, dado a que en él, se puede deducir que la máquina transforma todo el
trabajo en calor, y, que el resto, para otras funciones... Este enunciado
afirma la imposibilidad de construir una máquina que convierta todo el calor en
trabajo. Siempre es necesario intercambiar calor con un segundo foco (el foco
frío), de forma que parte del calor absorbido se expulsa como calor de desecho
al ambiente. Ese calor desechado, no pude reutilizarse para aumentar el calor
(inicial) producido por el sistema (en este caso la máquina), es a lo que
llamamos entropía.
Otra interpretación:
Es imposible construir una máquina térmica cíclica que
transforme calor en trabajo sin aumentar la energía termodinámica del ambiente.
Debido a esto podemos concluir, que el rendimiento energético de una máquina
térmica cíclica que convierte calor en trabajo, siempre será menor a la unidad,
y ésta estará más próxima a la unidad, cuanto mayor sea el rendimiento
energético de la misma. Es decir, cuanto mayor sea el rendimiento energético de
una máquina térmica, menor será el impacto en el ambiente, y viceversa.
Tercera ley de la termodinámica
Algunas fuentes se refieren incorrectamente al postulado de
Nernst como "la tercera de las leyes de la termodinámica". Es
importante reconocer que no es una noción exigida por la termodinámica clásica
por lo que resulta inapropiado tratarlo de «ley», siendo incluso inconsistente
con la mecánica estadística clásica y necesitando el establecimiento previo de
la estadística cuántica para ser valorado adecuadamente. La mayor parte de la
termodinámica no requiere la utilización de este postulado. El postulado de Nernst, llamado así por
ser propuesto por Walther Nernst,
afirma que es imposible alcanzar una temperatura igual al cero absoluto mediante un número finito de procesos
físicos. Puede formularse también como que a medida que un sistema dado se
aproxima al cero absoluto, su entropía tiende a un valor constante específico.
La entropía de los sólidos cristalinos puros puede considerarse cero bajo
temperaturas iguales al cero absoluto.
Es importante remarcar que los principios o leyes de la
termodinámica son válidas siempre para los sistemas macroscópicos, pero
inaplicables a nivel microscópico. La idea del demonio de Maxwell ayuda a comprender los límites de la
segunda ley de la termodinámica jugando con las propiedades microscópicas de
las partículas que componen un gas.
Otra interpretación:
Es imposible construir una máquina térmica cíclica que
transforme calor en trabajo sin aumentar la energía termodinámica del ambiente.
Debido a esto podemos concluir, que el rendimiento energético de una máquina
térmica cíclica que convierte calor en trabajo, siempre será menor a la unidad,
y ésta estará más próxima a la unidad, cuanto mayor sea el rendimiento
energético de la misma. Es decir, cuanto mayor sea el rendimiento energético de
una máquina térmica, menor será el impacto en el ambiente, y viceversa.
Tercera ley de la termodinámica
Algunas fuentes se refieren incorrectamente al postulado de
Nernst como "la tercera de las leyes de la termodinámica". Es
importante reconocer que no es una noción exigida por la termodinámica clásica
por lo que resulta inapropiado tratarlo de «ley», siendo incluso inconsistente
con la mecánica estadística clásica y necesitando el establecimiento previo de
la estadística cuántica para ser valorado adecuadamente. La mayor parte de la
termodinámica no requiere la utilización de este postulado. El postulado de Nernst, llamado así por
ser propuesto por Walther Nernst,
afirma que es imposible alcanzar una temperatura igual al cero absoluto mediante un número finito de procesos
físicos. Puede formularse también como que a medida que un sistema dado se
aproxima al cero absoluto, su entropía tiende a un valor constante específico.
La entropía de los sólidos cristalinos puros puede considerarse cero bajo
temperaturas iguales al cero absoluto.
Es importante remarcar que los principios o leyes de la
termodinámica son válidas siempre para los sistemas macroscópicos, pero
inaplicables a nivel microscópico. La idea del demonio de Maxwell ayuda a comprender los límites de la
segunda ley de la termodinámica jugando con las propiedades microscópicas de
las partículas que componen un gas.
Procesos termodinámicos
Se dice que un sistema
pasa por un proceso termodinámico, o transformación termodinámica, cuando al
menos una de las coordenadas termodinámicas no cambia. Los procesos más
importantes son:
·
Procesos isotérmicos: son procesos
en los que la temperatura no cambia.
·
Procesos isobáricos: son procesos en los cuales la
presión no varía.
·
Procesos isócoros: son procesos en los que el
volumen permanece constante.
·
Procesos adiabáticos: son procesos
en los que no hay transferencia de calor alguna.
·
Procesos diatérmicos: son procesos
que dejan pasar el calor fácilmente.
·
Procesos isoentrópicos: procesos
adiabáticos y reversibles. Procesos en los que la entropía no
varía.
Por ejemplo, dentro de un termo donde se colocan agua caliente y
cubos de hielo, ocurre un proceso
adiabático, ya que el agua caliente se empezará a enfriar debido al hielo, y al
mismo tiempo el hielo se empezará a derretir hasta que ambos estén en
equilibrio térmico, sin embargo no hubo transferencia de calor del exterior del
termo al interior por lo que se trata de un proceso adiabático.
Ejercio de termodinámica:
1.Introducimos dos gases en un recipiente a presión constante.
Al producirse la reacción entre ambos se liberan 185 kJ, al tiempo que se
realiza un trabajo del entorno sobre el sistema de 100 kJ. ¿Cuánto variará la
energía interna y la entalpía del sistema?.
Para hacer el problema más facil, lo haremos en el Microsoft Visual:
Hacemos una estructura en el programa
Digitamos los conmandos para que salga cuando compilemos:
Vemos los datos del problema:
- Al
producirse la reacción entre ambos se liberan 185 kJ.
- Al
tiempo que se realiza un trabajo del entorno sobre el sistema de 100 kJ.
Entonces...
ΔH = QP = –185 kJ
Luego utilizamos la fórmula:
ΔU
= Q + W
ΔU = ΔH + W
ΔU = –185kJ + 100 kJ
ΔU = –85 kJ
Calculamos en Microsoft Visual:
Y obtenemos el resultado final.






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